El camino
a la Resiliencia
Kintsugi Karate representa la unión entre el deporte y la capacidad de reconstrucción humana.
Es un proyecto que acompaña a mujeres en uno de los momentos más importantes de su vida: volver a sentirse capaces.
A través del karate, muchas mujeres vuelven a sentirse fuertes, capaces y conectadas consigo mismas.
Un proyecto pensado para crecer
Kintsugi Karate nace en Talavera de la Reina, pero con la visión de convertirse en un modelo capaz de llegar a muchas más mujeres.
Asociaciones
Colaboración con asociaciones de pacientes y entidades sociales comprometidas con el bienestar y la recuperación.
Centros Colaboradores
Desarrollo de nuevos grupos de práctica junto a clubes, centros deportivos y espacios sanitarios.
Formación
Creación de recursos y formación específica para profesionales interesados en la metodología Kintsugi Karate.
Un Modelo Replicable
Un proyecto diseñado para ser; Accesible, Adaptable y Replicable.
Impacto
Kintsugi Karate ya ha comenzado su implementación en Talavera de la Reina
En esta primera fase, las participantes han comenzado a recuperar movilidad, confianza y conexión con su cuerpo en un entorno seguro y cercano.
Pero lo que está ocurriendo en el grupo va mucho más allá de lo físico.
A través del movimiento y la práctica compartida, muchas mujeres están recuperando confoanza, reduciendo el miedo al movimiento y encontrando un espacio de apoyo mutuo y comunidad.
Este primer grupo está permitiendo construir una base real sobre la que seguir desarrollando y haciendo crecer el proyecto.
Empecé karate y pocos días después de mi cinturón amarillo me diagnosticaron cáncer de cérvix. Casualidad de la vida: justo cuando más necesitaba luchar apareció un arte marcial =I karate estuvo ahí durante todo el proceso tratamiento, miedo, cansancio...y muchas dudas Hoy lo tengo claro: en 2027 voy a por el primer dan.
"A mí me diagnosticaron cáncer de mama hace dos años, a una edad muy temprana. El kárate fue un gran apoyo y una gran ayuda durante todo este tiempo, tanto a nivel mental como físico"
Mi mami con 74 años empezó arate en octubre a raíz de fallecimiento d mi padre. Tiene mastectomía doble también. Y el karate es lo mejor q ha podido empezar, ilusionada y con ganas cada día de ir a clase, recuperando física y mentalmente...: enhorabuena por el proyecto.
El futuro del proyecto
Kintsugi Karate nace desde una realidad vivida y una idea muy clara: utilizar el karate para ayudar a otras mujeres a volver a sentirse capaces. Pero el objetivo va más allá.
El proyecto trabaja ya en el desarrollo de futuras líneas de investigación científica para analizar el impacto del karate en la recuperación física y emocional de mujeres que han vivido un proceso oncológico. El objetivo es seguir construyendo una metodología sólida que pueda ayudar a más mujeres y abrir nuevas vías de colaboración entre deporte, salud y recuperación.